domingo, 13 de septiembre de 2009

KIRCHNERISMO, REMEDIOS TRUCHOS Y APORTES A LA CAMPAÑA

Dentro de unas horas, uno de los principales testigos del blanqueo de dinero que se realizó a través de la campaña del Frente para la Victoria del año 2007 -que llevó a Cristina Kirchner a la primera magistratura-, Gabriel Brito, titular de la firma Global Pharmacy, aparecerá reporteado en dos medios de enorme relevancia como diario La Nación y Crítica de la Argentina.
Sus palabras darán fe -dan fe- de que gran parte de los fondos que financiaron la campaña de Cristina Kirchner en el año 2007, han sido producto del mal llamado "lavado de dinero", merced a la permisividad de pequeñas droguerías, muchas de las cuales han hecho grandes fortunas merced a la comercialización de medicamentos adulterados.
Tribuna de periodistas contó esa trama antes que nadie (1) y hasta hizo una presentación ante la Justicia hace más de un año (2). Sin embargo, la mayoría de los colegas y especialistas en el tema, advirtieron que sólo era una "fantasía" de los cronistas de este medio, que no había posibilidad alguna de que se hubieran blanqueado capitales en torno a una campaña electoral.
Un dato: antes de publicar esa investigación, se logró el testimonio de seis empresarios farmacéuticos que admitieron haber puesto su firma, pero jamás su dinero. Uno de ellos fue el propio Brito, eso sí, en estricto off the record.
Este periódico posee la evidencia del ilícito -copias de cheques, recibos y facturas- y los ha presentado a la Justicia en tiempo y forma, pero -siempre hay un pero- los magistrados argentinos tienen sus propios tiempos de actuación y recién ahora parecen haber encontrado sentido a la indagación sobre este tema.
Alguno podría decir que sólo se trata de un tema menor, de una trama irrelevante, pero no lo es, ya que, a cambio de poner sus nombres, estos empresarios pudieron hacer repudiables negociados en detrimento de la salud pública sin que nadie los molestara. Cientos de pacientes han muerto en estos años gracias al silencio y la permisividad oficial.
En tal sentido, hace unas horas, el jefe de Gabinete de Ministros, Aníbal Fernández, aseguró sin ponerse colorado que el oficialismo desconocía esta trama maldita de medicamentos adulterados y aportes a la campaña. ¿Alguien puede creer semejante disparate? ¿Es que acaso alguien puede creer que nadie en el Gobierno controló quiénes eran los aportantes a la campaña? Una vez más, Fernández ha apelado a la mentira para defender lo indefendible.
Malas noticias para el ministro estrella: más temprano que tarde, el kirchnerismo -o Fernández, o ambos- tendrá que explicar cómo es que uno de los aportantes oficiales aparece vinculado al oscuro negocio del narcotráfico sin que nadie se haya percatado de ello (3). Es un dato que hasta este medio conocía, pero el kirchnerismo, no. Al menos, es lo que se sostiene en estas horas.
En noviembre de 2008, Tribuna publicó las declaraciones de un importantes funcionario de Casa de Gobierno que admitió que parte del dinero que financió al Frente para la Victoria provenía de narcotraficantes y droguerías "truchas". Este periodista recibió una oportuna carta documento en esos días, pidiendo la rectificación de lo publicado -lo cual jamás se hizo-, asegurando que se trataba de un "disparate". ¿Qué dirá ahora el abogado oficial que intentó desmentir lo innegable
El avance de la investigación por la venta de remedios falsificados no tardará en vincularse con el triple crimen de General Rodríguez, ocurrido en agosto de 2008. Y cuando esto suceda, quedará al descubierto que tras la muerte de los tres "empresarios" hubo una orden oficial que permitió la masacre de marras.
A partir de ese momento, algunos de los más importantes funcionarios K, sindicalistas y empresarios de droguerías, tendrán que empezar a poner las barbas en remojo.

Christian Sanz
Vía: Tribuna de Periodistas

Referencias citadas en la nota

1) Ver Efedrina, blanqueo de dinero y silencio oficial
2) Ver Kirchnerismo y lavado de dinero
3) Ver Un acusado de narcotráfico también aportó a la campaña K
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